lunes, 11 de julio de 2016

El Papel higiénico ayer y hoy.... y el Bide

  Durante la antigüedad la gente le daba uso a su imaginación para buscar una forma efectiva de lograr limpiarse eficazmente luego de hacer del cuerpo, es por eso que buscó diversos materiales como el cáñamo (fibra que se obtiene de unas plantas), seda, hojas hasta cascaras de frutas todas cumplían un fin, su limpieza.
No es sino hasta siglos VI, en China corría la época de la Dinastía TANG (607-918 DC), es cuando aparecen los primeros registros del empleo de papel con fines higiénicos, pero era un privilegio de ricos.
  Un Árabe que viajo por esa época decía” los Chinos no se lavan con agua después de hacer sus necesidades. Sólo se limpian con papel”. Era de imaginar su sorpresa el papel era destinado solo para pintar o escribir y las manos cualquiera de ellas, eran buenas para lavar sus partes.
  Ya en la antigua Roma usaban algo llamado tersorium en los baños públicos, era un palo con una esponja atada en la punta que luego de usar ese artilugio lo enjuagaban en un balde lleno de agua salada, que cambiaban varias veces. Las personas de estratos sociales más altos tenían la suerte de poder utilizar lana empapada en agua de rosas, un privilegio de pocos y deseados por muchos. En la Edad Media preferían utilizar las propiedades medicinales del Heno.
En otras partes del mundo siempre buscando algo más efectivo pasando a veces por situaciones no deseadas como en Hawái,  las “cascaras de Coco” eran usadas y  era tan incómodo como suena, los Estadounidenses usaban la mazorca de maíz, los Esquimales utilizaban el musgo de la tundra o la fría nieve, en este caso era mejor el musgo, por razones obvias.
  Por fin un Francés en 1798 da sus primeros inicio con el uso del papel hasta que lo comercializa un Estadounidense en 1857 su nombre Joseph C. Gayetty llamado el padre del papel higiénico, su invento consistía de  hojas manila sin blanquear y su nombre comercial "papel medicado Gayetty" ,era  cubierto por una fina capa de medicamento que evitaba las rozaduras, los que pocos sabían era que el señor Gayetty sufría de hemorroides y el periódico le parecía muy agresivo. Su Invento patentado no logro despojar del puesto al papel periódico o la esponja.
   En 1879 un Ingles Walter Alcock corre la misma suerte pero lanza su invento en rollos de “hojas para arrancar”, separadas por líneas de perforaciones, que extrañamente choco con la moral de la época.
 Después del fracaso de estos últimos, por fin dos hermanos utilizando la publicidad logran cambiar al mundo con su producto innovador y en rollos, sus nombres Edward y Clarence Scott, les suena el apellido?
  Pero el papel de los orígenes no era el producto suave y absorbente de nuestros días. En 1935 se lanza un papel higiénico mejorado bajo el reclamo de “papel libre de astillas”. No se tiene referencia de que alguien haya sido víctima de una astilla, esto nos hace deducir que lo habitual de la época era que el papel higiénico contara con alguna que otra impureza.
  La importancia del papel higiénico en nuestros días es incuestionable, testigo de ello es el reconocimiento recibido por Kimberly-Clark en 1944 a cargo del Gobierno de los Estados Unidos. El motivo de dicho reconocimiento fue (citamos palabras textuales) “su heroico esfuerzo en el suministro a los soldados durante la II Guerra Mundial”.
Curiosamente en un lugar del mundo en pleno siglo XXI un país, ese apellido Scott junto con Kimberly Clark son los más deseados, la desesperación de conseguir el papel higiénico los han regresado a las raíces de los artilugios utilizados en la antigüedad, porque?
  Las colas para adquirirlos son enormes, es un privilegios solo de los que tienen suerte o si se es amigo del dueño del negocio o del pasillero de un supermercado, se comercializa solo por susurros porque si llega a oídos de muchos ocasionaría una poblada capaz de acabar con el comercio.
  En algunos sitios sus dueños lo facturan como frutas, como por ejemplo las piñas para poderle ganarle algo, lo curioso es que no venden esa fruta o nunca la hay si la preguntan.
 Se le regula la compra a los usuarios a cuatro rollos por persona en las ciudades los locales que lo comercializan solo puede venderlo por los últimos número de identificación
  La carencia de este artículo ha sido mofa en todas partes de mundo donde nadie entiende como un país petrolero no pueda nadie limpiarse las cuatro letras o el asterisco. Y si este escrito saliera publicado podría ser preso quien lo escribe solo por nombrar las palabras “desabastecimiento del papel higiénico” es por eso que preferimos no nombrar al país.

 Existen muchos sitios donde conseguirlo pero ninguno en los anaqueles, con entrar en los sitios de ventas de artículos como el Mercado Virtual, “donde puedes comprar y vender de todo”, se consigue en cualquier presentación pero con un valor groseramente caro.  
  La excusa de ese gobierno petrolero es que ahora el pueblo usa más el papel higiénico, será que antes nadie tenía ese privilegios de reyes? En vista que hay que cubrir esa necesidad se importa a los países vecinos, lo cual la mayoría de las veces solo cubre dos semanas, Lo que sí está claro es que el control de precios ha espantado a las transnascionales que la producían porque por ejemplo si a la empresa producirlo le cuesta $.3 pero el gobierno exige venderlo a $2 entonces producirlo acarrea perdida y nadie trabaja a perdida.
Lo más increíble es que el público en vista de su desesperación puede pagar 10 veces más de que lo que cuesta regulado, convirtiéndose en un botín codiciado por el mercado negro, apareciendo los vendedores esquinados que en la penumbra de la calle se le acercar a los desesperados y en su voz casi en susurros le preguntan: “quieres papel higiénico, tengo un bulto”. 
 Y para empeorar la cosa la empresa Kimberly Clark, se declara en quiebra por falta de materia prima. El 90% de su maquinaría se encuentra paralizada por este motivo.  empresa que produce artículos de higiene personal, responsables de las reconocidas marcas Huggies, Kotex, Scott, Kleenex y Plenitud.
 En noticias recientes informan que hoteles de todo el país empiezan a tener carencias del papel y las agencias de viajes incluyen en sus boletos aéreos nacionales, el papel higiénico por su puesto importado y que se le es entregado al retirar el boleto aéreo.
Finalmente llego el instrumento que cambiará todo, la solución al desabastecimiento del papel higiénico, el BIDET o BIDE antes execrado del baño por cuestión de espacio, volvió a ponerse de moda, conocido también como caballito, en alusión a la postura que se emplea durante su uso.
 Todo parece indicar que el bidé moderno fue creado a finales del siglo XVII por fabricantes de muebles franceses, como receptáculo de agua destinado a que los jinetes se aliviasen tras una dolorosa jornada a caballo.
 En sus orígenes, el bidé estaba colocado sobre un caballete y se usaba en el dormitorio. Se anuncia comercialmente en París a partir de 1739, y hacia 1770, cuando el mobiliario del baño empieza a adquirir cierta complejidad y la jofaina (precursora del lavamanos) toma nuevas formas, el bidé ya aparece como un elemento más del baño.
Se describe como un recipiente bajo con agua corriente y desagüe, generalmente fabricado de porcelana o loza, ideado para asear los órganos genitales externos y el ano, En la modernidad el que lo adquiría lo colocaban en el baño y era de poco uso, era de entender en el baño mandaba el papel higiénico.
 Ahora a falta del papel higiénico todos buscan anexarlo nuevamente a su cuarto de baño, donde quedo el espacio después de ser retirado, colocaron percheros, un pequeño closet, una repisa, una planta, o el peso, ese espacio volverá hacer del Bide.
 Anteriormente era el sitio preferido por todos para en talcarse los pies, colocar la ropa sucia antes de entrar a la ducha, colocar la ropa interior en remojo, las mujeres hacerse su pedicure, y hasta colocar la tortuga de agua de sus hijos, pero ahora y en vista que el papel solo aparece a ratos, su uso es imprescindible o como dirían lo que saben de moda eso es algo que se convertirá en algunos años en vintage o más explícito “todo aquello que ha pasado de moda y que hoy se considera clásico” y valdrá mucho.
 El bidé tiene la fortuna que le han dedicado poesías como la de Berto del programa español de Antena 3, que dice así: “Duchas me di muchas y Bidé solo una vez pero si preguntas a mi ducha sin duda escoge al bidé” o una canción del Argentino Charly Garcia con aquel inolvidable y pegajoso tema  “Promesas sobre el bidet”.

 Con esta solución no se quiere que la gente olvide el problema del papel higiénico, solo se busca solventar su angustia evitando que se levanten de madrugada para hacer colas en las afuera de los comercios, que posiblemente y que por un chisme se sospecha que llego algo de papel.
 Lo curioso es que ya no hay papel periódico ni para reseñar esta noticia y muchos menos su uso en momentos desesperados, sabemos de que esas interminables colas se consiguen con todo tipo de vivencias  entre ellas la de la inseguridad un tema que no tocaremos porque esa… “es otra historia”.

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